El hierro fundido cambia la forma de cocinar y también el resultado. Esta cacerola permite empezar con un buen dorado y continuar la preparación lentamente en la misma pieza, aprovechando los jugos que quedan en el fondo para desarrollar salsas y sabores más intensos.
Su formato bajo y amplio da más espacio a los ingredientes para cocinarse sin amontonarse, mientras el hierro fundido mantiene un calor estable. Al usar la tapa, ayuda a conservar la humedad durante la cocción para conseguir carnes más tiernas y preparaciones jugosas. De la cocina a la mesa sin cambiar de recipiente.