Hay piezas que cambian cómo se ve una habitación entera. El cubrecama Elenora es una de ellas. Confeccionado en terciopelo holandés, destaca por su caída firme, su brillo mate satinado y su textura sedosa que cambia de tono según la luz. Ese efecto sutil le da a la cama una presencia elegante, bien definida y atemporal.