Un tacho con apertura sin contacto que se ve como parte del mobiliario. Su tapa, de apertura tipo alas, se abre al detectar la mano: así evitas tocar la superficie donde se acumulan bacterias al manipular residuos. Su cuerpo delgado lo hace ideal para espacios reducidos, y cabe junto al inodoro, el lavatorio o el escritorio. Y como sus patas de madera son removibles, si tienes poco espacio arriba puedes quitarlas y usarlo más bajo.